La convergencia europea y el estudiante como investigador: las nuevas tutorías de los créditos ects
José Luis Caramés Lage, Universidad de Oviedo, Director del IEPES

En las nuevas tutorías, a los estudiantes habrá que entenderlos como investigadores que operan en un nuevo dominio cognitivo. Este tratará de enfrentar al alumno con problemas actuales que moldean su vida personal: la palabra oral, escrita y visual; la ideología que conlleva y las relaciones de poder que se establecen a través de la palabra en los libros, cine, televisión, radio, etc.

La neutralidad no existe en las Ciencias Humanas ni en ninguna de las artes inspiradas por el ser humano, por lo que, el estudiante como investigador debe explorar el mundo humanístico y artístico con el apoyo del profesor que sentará las bases científicas de esa búsqueda.

En vez de la memorización de una serie de autores y datos, el estudiante como investigador debe estudiar para sí mismo, en función de formar su propia autobiografía cultural, comprometiéndose en la exploración de un tipo de bibliografía que le apoye en su formación universitaria.
Se tratará de romper el modelo cartesiano y de newton (eurocentrismo europeo) para sumergirse en una búsqueda crítica de modelos que produzcan un mayor acercamiento al conocimiento y un mayor interés personal en la búsqueda.

Así, por ejemplo, si tenemos un autor narrativo que sigue modelos europeos de construcción de la novela realista habría que compararlo con un modelo más mágico que introdujese una visión de la novela diferente. Es necesario leer y estudiar los textos desde lentes diferentes o explicaciones distintas, buscándose el propio ser del estudiante investigador (romántico, escéptico, comprometido políticamente, etc.).

La metodología a utilizar por el estudiante investigador estaría basada en:

1. Investigación sobre el contexto de que se trate, preguntándose por una serie de cuestiones que habrá que contestar. Hay que buscar un contexto concreto e introducir una visión etnográfica y simbólica del objeto de estudio que puede ser unos cuantos años de una década (Primera Guerra Mundial: 1914-18) o un momento histórico determinado del autor (su primera novela). Aquí podemos hablar de una posible etimología del origen del conocimiento que consideramos válido.

2. Planteamiento metodológico de la investigación realizada y exposición de la misma, utilizando todas las habilidades críticas de cada estudiante investigador. Construcción de los patrones y reglas que rigen la investigación y que sostienen la columna vertebral del texto estudiado. Hay que ser consciente de la arquitectura del texto.

3. Proceso de la investigación y desarrollo del tema propuesto que puede seguir lo que llamamos la lógica cartesiana y newtoniana europea u, otras formas de investigación que puedan rozar la interdisciplinariedad y los procesos creativos personales, de cada estudiante investigador.

4. Evaluación propia de lo conseguido en conclusiones que deriven del estudio e investigación realizados.

5. Bibliografía utilizada.

La Nueva Lectura de, por ejemplo, un texto literario podemos hacerla dentro de una perspectiva que recoja la realidad escrita y una interpretación visual de esa realidad. El estudiante investigador debe interpretar las imágenes literarias con la intención de revelar las realidades ocultas y la lógica cultural que se esconde detrás de la historia contada. Un autor puede tratar de mostrarnos a personajes que encarnan solamente a los estereotipos culturales más normales, es decir, a gente normal de tal o cual lugar. De aquí que se pueda decir que imagen (reflejo escrito) y realidad son inseparables.

Otras dos categorías a tener en cuenta por el estudiante investigador son la observación y como plasmar esa observación del texto. Hay, primero, que ver si existe una separación real entre el investigador y el texto que estudia. La historia debe ser descrita o como un observador activo que tiene derecho a interpretar el texto o como uno pasivo que trata objetivamente de decirnos que es eso que ha leído.

El autor cuando escribe trata de imponer un orden en los acontecimientos que nos narra. Por eso, el estudiante investigador debería poder entender y explicar este orden a los demás.

En general, podríamos decir que la aproximación etnográfica al texto literario es la más completa, debido a que es la forma indicada para preguntar y escribir sobre los procesos de descripción y análisis que realiza cada autor, contando con su vida y su contexto histórico, cultural y literario.
La teoría de lo social está contenida en la escritura y la teoría de la escritura está contenida en la etnografía ya que crea las condiciones que se encuentran dentro del texto literario. Por eso, el que escribe cultura está escribiendo teoría. Por todo ello, se hace necesario buscar una forma reflexiva de estudiar e investigar el texto literario desde una perspectiva etnográfica y, por tanto, dentro de una teoría aplicable a la realidad del texto que se analiza.

Detrás de esta perspectiva etnográfica subyace un claro humanismo que no escapa de las nuevas tecnologías y de las formas más actuales de alcanzar el conocimiento. Se puede señalar que la etnografía más moderna es parte de un discurso moral dentro del mundo contemporáneo y el estudiante investigador deberá realizar un trabajo al estilo del auto-etnógrafo que se refleja en sus convicciones cuando analiza un texto de un autor lejano.