Estudio de las relaciones entre la convergencia europea y la nueva docencia universitaria
José Luis Caramés Lage, Universidad de Oviedo, Director del IEPES.

El esfuerzo que va a requerir el estudiante dentro del nuevo sistema de créditos europeos va a ser distinto al actual.

La docencia formal en bastantes materias se va a reducir de manera substancial y el esfuerzo individual del alumno va a aumentar dependiendo de las diferentes especialidades.

Así, en Medicina y Odontología, va a seguir en la primera línea de esfuerzo para el estudiante, seguido de las materias que se relacionen con la Medicina, así como con las Ciencias Biológicas y la Veterinaria. A partir de aquí, veremos las dificultades que conciernen a las Ciencias Físicas, las Matemáticas y la Informática, las Ingenierías y las Tecnologías, así como la Arquitectura y la Planificación de las Construcciones.

En el campo de las Ciencias Sociales y Humanas, tendremos a los estudios Sociales, el Derecho, los Estudios sobre la Administración y los Negocios, la Comunicación y la Gestión de la Documentación, la Lingüística, la Historia, la Filosofía, las Artes Creativas y el Dibujo y, al final, la Educación.
En todos estos casos se habla de Euro- estudiante y de que no existe una clara relación entre la cantidad de horas de docencia y el número de horas que emplean los estudiantes para estudiar.

Por eso, las nuevas formas de innovación en la enseñanza se fijan más en la cantidad de exámenes a realizar (feedback) que en las horas de enseñanza recibidas. Es decir, lo que se hace necesario controlar es la relación entre el volumen y el tipo de prueba y el volumen del esfuerzo que realiza el estudiante. Por eso, sabemos que los alumnos trabajan bien cuando contestan con inteligencia a las pruebas de control de la formación y, menos cuando contestan a las pruebas entendidas como sumatorias de los temas o lecciones dictadas. De aquí que el tipo de prueba que se impone es la que controla la formación y no la suma de los conocimientos.

La Universidad de la Convergencia Europea se va a preocupar por las actividades no académicas del alumno pues que se trata de sacar a la luz de forma natural y obtener todas las habilidades posibles en el estudiante universitario. Para comprobar este hecho se han realizado encuestas a nivel europeo, sobre todo, en países anglosajones, de las que se deduce que el 32% de los estudiantes encuestados señalan que la pertenencia a clubes y sociedades universitarias, les ha ayudado a adquirir confianza en si mismos y a comunicarse mejor.

De esto se puede deducir que la inversión que se pueda realizar en la universidad para constituir estas sociedades y clubes no es un gasto superfluo sino que es un claro valor añadido para el estudiante.
Dos de las áreas más importantes en esta nueva dimensión hacia la mejora y creación de nuevas habilidades se encuentra en la música y en el teatro, áreas reconocidas desde todos los puntos de vista, como mediaciones a cultivar por cuantos más estudiantes mejor.

Otro medio de conseguir habilidades es el trabajo pagado que realiza el estudiante. Además de las consideraciones de verlo como una ayuda económica, se puede entender como una forma de introducirse en actividades no académicas, algo que realizan bastantes estudiantes europeos, en una opción entre 8 y 15 horas semanales de trabajo remunerado.

Esta sección sobre el Euro-estudiante va a hacer hincapié en la priorización de la calidad en la enseñanza, asentada en la reducción del número de alumnos por clase, más que en el aumento de horas de docencia. Por eso, es la calidad del profesor lo que hay que tener en cuenta, más que el tiempo de enseñanza.